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¿Mis datos son públicos? Cómo cuidar tu información financiera (sin morir de paranoia en el intento)

ilustración de mujer sentada viendo su celular y en la otra mano una llave

Hoy usamos el celular para todo: pedir comida, compartir memes con la familia, pagar servicios y, por supuesto, solicitar un préstamo. Pero seamos honestos, cada vez que una aplicación nos pide un permiso, esa pequeña punzada de desconfianza en el estómago aparece. ¿Quién está realmente pidiendo mis datos? ¿Y para qué los usará? 

Seguro te has hecho estas preguntas:

  • “¿Mi situación financiera saldrá publicada en el periódico local?” 
  • “¿Por qué esta app necesita ver mis fotos de hace años? 
  • “¿Quién más está viendo mi historial crediticio?” 

En el Día de la Protección de Datos, hablemos claro y sin términos complicados. Tener estas dudas no es ser exagerado, es ser una persona que valora su tranquilidad. Porque el dinero es personal, y a nadie le gustaría que su historial se convierta en el chisme de la oficina.

1. El miedo es real (y muy sano)  

Si una aplicación te pide hasta tu tipo de sangre para prestarte dinero, ¡aléjate! Sentir desconfianza cuando te solicitan tu identificación o tus datos bancarios es normal y una señal de que te importa tu seguridad.

El problema no es compartir tu información, el problema es no saber a quién se la estás entregando. Hay apps que son como ese amigo leal que guarda tus secretos bajo llave, y otras que son como el vecino que se entera de algo y a los cinco minutos ya lo sabe toda la colonia.

2. ¡Aguas con las apps “espontáneas”!  

En la actualidad abundan las aplicaciones que prometen dinero más rápido de lo que dices “ya es quincena”. El riesgo es que muchas no cuentan con un registro oficial ni nadie que las respalde, y aun así es fácil caer.

Para protegerte, aquí tienes las señales de alerta para detectarlas:

  • El permiso metiche: Si para un préstamo te piden acceso a tus fotos, tus contactos o tus mensajes personales… ¡Red flag! ¿Para qué querrían contactar a tu tía? 
  • El aviso de privacidad fantasma: Si no lo encuentras por ningún lado o está redactado de una forma que ni Google Translate entiende, ¡cuidado!
  • Sin registro oficial: Si no aparecen en las listas de las autoridades regulatorias, es una señal más clara que el agua.

3. ¿Cómo saber si una app es de “las buenas”? (Tu kit básico de detective) 

No tienes que adivinar ni revisar una por una. En México existen dos “filtros” que deciden quién forma parte del club de las apps financieras seguras. Si quieres saber si una app es legal y realmente protege tus datos, búscala aquí:

  • SIPRES (de la CONDUSEF): Es el sistema donde están registradas todas las instituciones financieras legales. Si buscas una app y no aparece aquí, lo mejor es decir “no, gracias”. 
  • Padrón de Entidades Supervisadas (de la CNBV): Aquí puedes revisar si la empresa tiene el sello de aprobación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Si no lo tiene, es mejor dejarlos en visto.

Tip de oro: Si una app te contacta por WhatsApp ofreciéndote miles de pesos sin requisitos y no la encuentras en el SIPRES, bloquéala y bórrala. Tu paz mental vale más que cualquier préstamo “fácil” que al final te costará mucho más que un ojo de la cara.

4. ¿Quién sí cuida tus datos? Las instituciones reguladas  

Cuando una app está regulada (como Tala), el riesgo disminuye drásticamente porque: 

  • Tu información no se comparte sin tu permiso. 
  • Hay avisos de privacidad que sí se entienden. 
  • Tienes a quién reclamarle si algo no cuadra. 

Compartir datos en un lugar seguro no es malo; de hecho, ayuda a entender mejor tu situación actual para ofrecerte opciones que sí puedas pagar sin que te duela la cabeza. 

Guía rápida para protegerte (sin desconectarte del mundo)  

  1. Revisa el SIPRES: Antes de descargar cualquier aplicación, busca el nombre de la empresa en la página de CONDUSEF. 
  2. Desconfía de los permisos “locos”: Si una app de dinero quiere entrar a tu galería de fotos, desconfía y cancela la descarga.. 
  3. Cero enlaces desconocidos: Ve siempre a la tienda oficial (Google Play o App Store). No instales aplicaciones que te manden por “mensajito” o WhatsApp. 
  4. Menos es más: No satures tu celular con miles de apps de préstamos. Entre menos manos tengan acceso a tu información, más tranquilo duermes.

Muchos sentimos ansiedad por el dinero porque no sabemos qué está pasando con nuestros datos. Pero la información también es una herramienta que protege tu salud mental: te da calma y te permite tomar mejores decisiones financieras.

En este Día de la Protección de Datos, recuerda: tu información financiera es tuya. Tienes derecho a saber cómo se usa. Usar apps financieras es un gran apoyo, siempre y cuando elijas las opciones que son claras, transparentes y que te respetan.

Cuidar tus datos también es cuidarte a ti. Y cuando decides con información, el miedo se convierte en paz mental.

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