Al comienzo de la pandemia de COVID-19, Tala creó el Fondo de Reconstrucción de COVID-19 para apoyar a los clientes que proporcionan servicios esenciales a sus comunidades. A través del fondo, ofrecimos préstamos con 0% de interés a cientos de empresarios en todo México que proveen alimentos, atención médica, educación y logística relacionada con bienes esenciales. 

En los dos primeros meses, buscamos entender mejor el impacto del Fondo de Reconstrucción y la forma en que estos negocios se estaban adaptando a una nueva normalidad. Aquí hay algunos datos importantes obtenidos de una encuesta a los usuarios beneficiados con el préstamo Tala de Apoyo a la Comunidad. 

Todos experimentaron una gran tensión al comienzo de la pandemia. Muchos se esforzaron al máximo para mantener sus inventarios, enfrentándose a la falta de capital, a las interrupciones en sus cadenas de suministro, a la escasez de artículos disponibles en los supermercados y a las restricciones de movilidad. El 45% de los encuestados informaron que las ventas en sus negocios estaban disminuyendo y el 20% tuvo que reducir su personal antes de recibir el préstamo. El 10% tuvo que cerrar completamente antes de que el Fondo de Reconstrucción les ayudara a volver a abrir.

Los negocios ofrecieron nuevos alimentos y medicinas, brindaron crédito y mucho más. La mayoría de los dueños de pequeños negocios añadieron servicios de entrega a domicilio y opciones de comida para llevar. Muchos ahora toman pedidos en aplicaciones como WhatsApp para disminuir la posibilidad de que los clientes se expongan y ofrecen crédito a los clientes que no pueden pagar. A pesar de sus propias dificultades, más del 25% de los usuarios donaron bienes y servicios a trabajadores esenciales y a personas necesitadas.

La mayoría usó sus préstamos para abastecer sus negocios y conservar el empleo de sus trabajadores. Clientes como Gilberto de Campeche, que tiene una tienda de alimentos para animales de granja, ganado y mascotas. Usó a Tala para abastecer su negocio, manteniendo en funcionamiento a las granjas de su comunidad y alimentando a sus animales.

Gilberto fotografiado en su negocio en Campeche. 

El Fondo de Reconstrucción Tala, ayudó a los dueños de pequeños negocios a aumentar sus ingresos. El 62% reportó mayores ingresos y la mayoría pudo atender a más clientes. Ningún negocio cerró desde que recibió la ayuda del fondo.

Más allá de las finanzas, el Fondo de Reconstrucción tuvo un impacto emocional positivo. La mayoría de los encuestados dijeron tener menos preocupaciones y una mayor sensación de positivismo. El sentimiento de sentirse apoyado también creció significativamente. En estos tiempos inciertos, eso se siente tan importante como cualquier otra cosa. 

Nos alienta la notable resistencia de los dueños de pequeños negocios del Fondo de Reconstrucción y seguiremos velando por su éxito.